Durante los días del 27 al 30 de abril, nuestra comunidad educativa se unió en torno a un propósito común: fortalecer el respeto, el cuidado mutuo y el bienestar emocional.
Vivimos una semana significativa en la que, desde preescolar hasta grado once, abrimos distintos espacios de encuentro, diálogo y reflexión en torno a la convivencia escolar y el cuidado del otro.
Los más pequeños reconocieron sus derechos, identificaron sus redes de apoyo y aprendieron, desde el juego, la importancia de sentirse seguros y escuchados.
En los demás grados, estudiantes y docentes participaron en actividades que promovieron la empatía, el respeto y la construcción de acuerdos para una mejor convivencia.
Contamos con la participación de las familias en nuestra Escuela de Padres “Decidir en familia hace la diferencia”, un espacio valioso para fortalecer el acompañamiento en casa, el diálogo y la toma de decisiones conscientes en beneficio de nuestros hijos.
Además, fortalecimos las prácticas pedagógicas con una jornada formativa docente enfocada en el clima escolar, la gestión del aula y el acompañamiento socioemocional.
Cada actividad fue una oportunidad para reconocer nuestros derechos, expresar emociones y construir ambientes sanos, seguros y protectores.































